Todo lo que necesitas saber sobre el envasado en malla

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Información sobre el envasado en malla

PAMPOLS PACKAGING te da toda la información sobre el envasado en malla: qué son, qué tipos existen, alternativas a este tipo de embalajes y otros usos que puedes darles. Porque los sacos de malla pueden tener una segunda (o tercera) vida

 

Todo sobre los sacos de malla

Lo primero que necesitas saber es qué son los sacos de malla. Así, sabrás cómo puedes usar este tipo de embalaje según los productos que quieras guardar.

Los sacos de malla son un tipo de embalaje de plástico que se emplea para almacenar productos hortofrutícolas. Este tipo de envases es perfecto para productos alimentarios frescos al ser transpirables y permitir que se mantengan ventilados y en perfectas condiciones. De esta forma, se evita que se produzca una condensación que perjudique a la calidad del producto para su posterior consumo.

Este tipo de embalaje es ligero, resistente y reutilizable si se hace un buen uso. Por ello, los sacos de malla son el aliado perfecto para productores de cítricos, cebollas, patatas o frutos secos. Además, si dejas volar la imaginación seguro que se te ocurren otros usos a darle a estos sacos versátiles antes de reciclarlos. Más abajo te dejamos algunas ideas para reutilizarlos.

 

Material con el que se elaboran los sacos de malla

Los sacos de malla están fabricados de filamentos de polietileno tejidos entre sí, que forman una red con celdas de aproximadamente un centímetro.

El diseño del saco incluye un cordel de plástico en la parte superior, el cual permite cerrar el embalaje al tirar de ambos extremos. Además de cerrar el saco, facilita su transporte.

Los sacos de malla tejida de polietileno son ideales para envasar y transportar todo tipo de cítricos (naranjas, limones, mandarinas), patatas, cebollas y otros alimentos de mayor tamaño. También sirven para almacenar frutos y alimentos secos, además de madera y otros materiales.

 

Tipos de sacos de malla

Existen diferentes tipos de sacos de malla según el trenzado de la propia rejilla: polymesh, raschel y extruido.

Los sacos de malla polymesh son aquellos que tienen el trenzado en forma de rombo. En muchos casos, suelen dejar una apertura de la malla más amplia, lo que lo convierte en perfecto para el almacenaje de frutas y verduras. Se usa con frecuencia para guardar naranjas y pimientos.

En Envase Online tenemos este tipo de saco disponible en rojo y blanco en 50×80 centímetros con una capacidad de carga máxima de 25 kilogramos.

Por su parte, los sacos de malla raschel son aquellos cuya red de la malla se dispone en forma triangular. De la misma manera que ocurre con los sacos polymesh, se emplean para el almacenaje de frutas y verduras. Se usan especialmente para guardar patatas y otros tipos de tubérculos ya que, al tener un diseño de malla más compacto, evita que la suciedad de la arena entre en contacto con el exterior.

En Envase Online tenemos disponibles diferentes sacos de malla raschel en función de su tamaño (30×45 centímetros y 37×50 centímetros), el peso que soporta (5 o 10 kilogramos) y el color (rojo, blanco y transparente).

Finalmente, los sacos de malla extruidos son aquellos cuyo diseño de la red se dispone en formato cuadrado y el trenzado es más basto. Por las características de la red, es recomendable utilizarlo para alimentos húmedos, como marisco o caracoles. También pueden emplearse para guardar madera y leña.

Los sacos de malla extruidos que tenemos disponibles en Envase Online son del tamaño 40×70 centímetros, tienen una capacidad de 15 kilogramos y son de color amarillo.

 

Segunda vida a los sacos de malla

Las características del material con el que están fabricados los sacos de malla permiten que puedan reutilizarse de diferentes maneras antes de ser reciclados.

Uno de los usos que puede darse a este tipo de embalaje consiste en crear una red para las rejas de las terrazas. Así, queda cubierto del exterior. Solo sería necesario cortar el saco y atarlo a las propias rejas.

Otra segunda vida que se les puede dar a los sacos de malla es crear estropajos. Las características del material lo convierten en similares a los filamentos de los estropajos convencionales, por lo que pueden ser una buena alternativa para darle un nuevo uso a esta rejilla. Para ello, solo habría que enrollar el saco, hacer dos dobleces y atarlo.

Otra alternativa para dar un segundo uso a este material sería crear pequeñas bolsas para guardar ropa. Esto puede ser muy útil cuando se necesita separar ropa dentro de la maleta o en una bolsa de deporte. Basta con cortar el saco en vertical y extraer pequeñas partes en forma horizontal. Para cerrar esta nueva bolsa, pueden cortarse las asas del saco original. De esta forma, se obtendrán pequeños sacos de malla a partir de uno grande.

Si la malla cubre lo suficiente, se podría emplear como colador o escurridor para diferentes aspectos: se puede añadir a modo de rejilla en el desagüe de la cocina, se puede utilizar en el baño para que las esponjas suelten el agua o en la cocina para los tenedores, cucharas, vasos, etc.

 

Malla extruida como alternativa a los sacos de malla

Una alternativa a los sacos de malla puede ser las bobinas de mallas extruidas. Este tipo de red es perfecta para combinar con bandejas o cestas de frutas, hortalizas o embutidos. Si dispones de una línea de envasado automatizado con enmalladoras, seguro que esta solución de envasado es tu mejor aliada.

En Envase Online fabricamos este tipo de malla para que nuestros clientes puedan hacer sacos, bolsas o redes según las necesidades que les surjan. Están disponibles en diferentes colores (rojo, blanco, violeta, verde claro y oscuro, azul, naranja y amarillo).

Para usar este tipo de malla, es necesario cortarla previamente mediante maquinaria especializada, aunque se puede cortar la longitud necesaria de la bobina a mano y anudar los extremos.

 

Si quieres saber más acerca de los usos y la composición de la malla extruida, en este post te contamos todo aquello que necesitas saber.

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