Qué es un envase retornable para alimentación

Knauf Industries analiza las ventajas de un envase retornable, frente a un reciclable o reutilizable

 

El consumo responsable y la sostenibilidad se basan en tres principios simples: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Son las famosas 3Rs.

Sin embargo, no todas tienen el mismo impacto en el planeta. Imaginémoslas en tres estratos sucesivos: reducir es preferible a reutilizar y reutilizar es mejor que reciclar.

Los envases retornables para comida son una excelente solución de sostenibilidad. Evitan los residuos plásticos que dañan los ecosistemas, reducen el uso de materias primas y dejan una menor huella de carbono.

Por supuesto, cumplen con todas las medidas de seguridad alimentaria contempladas en la legislación vigente.

Este tipo de envases tiene una amplia presencia en otros países de Europa, como Alemania, donde ya hay todo un circuito creado para asegurar que el envase retorna al proveedor para volver a utilizarse.

A continuación KNAUF INDUSTRIES define qué es un envase retornable y en qué se diferencia con respecto a un reciclable.

¿Qué es un envase retornable? 
Un envase retornable es aquel que retorna a su ‘dueño’ inicial tras ser utilizado. El usuario al adquirirlo paga una especie de ‘fianza’ o ‘señal’ que se suma al precio del contenido. Una vez cumplida su función, el vendedor reintegra el importe del envase y lo adecúa para reutilizarlo de nuevo.

De esta forma, el comprador solo paga por lo que realmente va a utilizar y no por un envase que va a tirar a la basura, aunque sea para reciclar. El vendedor puede ponerlo de nuevo en circulación limpiarlo, desinfectarlo y, si es el caso, re-etiquetarlo.

Evidentemente, este proceso de adecuación tiene un coste económico y una huella de carbono. Pero siempre es más sostenible que fabricar de nuevo a partir de materia prima reciclada. Y desde luego, mucho más que hacerlo con materia prima virgen.

La retornabilidad es posible con envases fabricados en distintos materiales. En el caso concreto de los envases sostenibles de plástico estarían exentos de pagar el futuro impuesto al plástico.

Solución frente al impuesto al plástico
Para impulsar la economía circular, el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) prevé gravar con un impuesto a todos los envases de plástico de un solo uso.

La medida, contemplada en el Proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, gravaría con 0,45 euros por kilogramo de plástico.

Tras una moratoria, la ley entrará finalmente en vigor en enero de 2023. Apostar por envases en plástico reciclado o retornables se contemplan como excepciones a ese impuesto.

Diferencia entre retornables y reutilizables
Los envases reutilizables son aquellos que pueden tener varios usos. Por definición, son lo opuesto a los envases de un solo uso.

Todos los retornables son reutilizables. La diferencia es que en el caso del retornable su uso volverá a ser el mismo, con el mismo origen y propietario inicial. Entre un uso y otro hay que limpiarlo y desinfectarlo.

Un ejemplo es un distribuidor de alimentos que emplea la misma caja para realizar sucesivos envíos a distintos clientes.

Diferencia entre retornables y reciclables
Los envases reciclables son aquellos fabricados en materiales que pueden reducirse a materia prima por distintos procesos mecánicos o químicos. Con esa materia prima se fabricarán nuevos envases u objetos distintos.

No es exactamente lo mismo reciclable que retornable. Un envase es reciclable cuando acabado su uso, se recicla, mientras que el retornable vuelve a su origen para tener un nuevo uso idéntico al anterior.

Los retornables vuelven a su propietario inicial para nuevos ciclos de uso. Según el tipo de envase, su función y las exigencias del cliente final, los usos sucesivos serán más o menos numerosos.  

Al acabar su ciclo de vida, si hay disponibilidad de infraestructuras de reciclaje cercanas, acabará en una planta de reciclaje. Allí se reducirá a materia prima para darle nuevos usos.

Su circularidad viene de los múltiples usos que tenga cumpliendo la misma función y, en su caso, del reciclaje.

Los reciclables se conciben pensando en un solo uso y en su reciclaje final.

La circularidad de los reciclables viene de la reutilización de la materia prima, no del propio envase.

Desde un punto de vista de la sostenibilidad, el envase retornable genera una menor huella de carbono al no requerir una gran infraestructura para reciclar y volver a fabricar. En ese sentido, está más próximo al concepto de ‘Reducir’.

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