Cinco razones por las que monitorizar el etileno en la cadena de suministro hortofrutícola

monitorizar el etileno

FELIX INSTRUMENTS analiza las razones de por qué es necesario monitorizar el etileno a lo largo de la cadena de suministro hortofrutícola

 

El etileno es una fitohormona producida por las plantas en todas las etapas de su ciclo de vida y está involucrada en muchos procesos fisiológicos. La monitorización de este gas a lo largo de la cadena de suministro puede reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.

 

Maduración

El etileno (C2H4) es un gas inodoro e incoloro que se difunde dentro de las plantas y entre los frutos. Como es bien sabido, tiene un efecto muy importante sobre la maduración de las frutas y hortalizas.

Las frutas climatéricas, como manzanas, mangos, aguacates, plátanos y tomates, necesitan del etileno para madurar. Este proceso se inicia con un aumento de la tasa respiratoria y una liberación inicial de etileno. Esto genera más etileno, ya que es autocatalítico. El etileno ablanda el tejido de la fruta al disolver la pectina, induce el cambio de color y convierte los almidones en azúcares. El proceso comienza mientras los frutos están en el árbol y continúa después de la cosecha.

El etileno se monitoriza en el campo y en las etapas de poscosecha. Los empacadores buscan almacenar las frutas y hortalizas a temperaturas bajas para ralentizar la respiración y la producción de etileno. Cualquier etileno detectado se elimina mediante filtración, reduciendo las concentraciones. Una concentración alta de etileno favorecería la sobremaduración y descomposición de los frutos, limitando su comercialización.

Unos días antes de la venta, los distribuidores proporcionan etileno exógeno a unas concentraciones y temperaturas determinadas en las cámaras de maduración para madurar la fruta, destinada a la venta al por menor.

 

Daños mecánicos

El etileno también es la hormona del estrés. Un planta o fruto liberará este gas como respuesta al estrés abiótico, como heridas, hipoxia y frío. En todas las células, el etileno está presente en pequeñas cantidades, pero sus niveles aumentan en células y tejidos estresados.

Por lo tanto, cuando las frutas y hortalizas se golpean durante la manipulación y el transporte, o sufren daños por frío o falta de oxígeno en las cámaras frigoríficas, los niveles de etileno aumentan en los tejidos estresados.

La presencia de etileno indicará que existen tejidos dañados. Por lo tanto, monitorizar de manera regular los niveles de este gas puede ayudar a las partes interesadas a identificar las frutas en mal estado antes de que se manifiesten los síntomas visuales. De esta manera, los frutos se pueden clasificar y descartar para evitar que el etileno se propague a otras frutas y provoque una maduración prematura.

 

Detección de ataques por hongos e insectos

Las plantas que sufren estrés biótico por patógenos también responderán produciendo etileno en el tejido afectado. Esta hormona modula los diversos mecanismos de las plantas para reaccionar ante los ataques de patógenos. Estas acciones incluyen el control de los genes y la síntesis de otras hormonas como el ácido salicílico y el jasmonato. Esto produce una respuesta diferenciada a las enfermedades.

La presencia de patógenos antes de la cosecha, golpes y daños en la piel durante el transporte, o condiciones de almacenamiento inadecuadas pueden propagar hongos y otras enfermedades durante la cadena de suministro.

Generalmente, se examinaban exteriormente las frutas y hortalizas o se realizaban análisis microbiológicos para determinar la presencia de patógenos o plagas. Dado que la producción de etileno se relaciona con enfermedades y ataques de plagas, se puede monitorizar los niveles de etileno de manera no destructiva para identificar el estrés biótico antes de que se extienda a todo el lote.

Las frutas no climatéricas no necesitan etileno para madurar, por ejemplo, uvas, fresas y cerezas. Sin embargo, muchas son sensibles al etileno: coliflor, zanahorias, berenjenas, cebollas y sandías, etc. Estos cultivos no deben almacenarse cerca de frutas climatéricas para evitar su deterioro.

 

Abscisión de flores y hojas

El etileno es responsable de la senescencia de las ornamentales, lo que permite se descarten las hojas viejas, flores, pétalos y frutos maduros a través de la abscisión.

De hecho, el etileno se descubrió por primera vez en el siglo XIX porque el gas liberado por las farolas de las calles generaba la caída prematura de las hojas.

La industria de la flor cortada está interesada en controlar la producción de etileno, que puede causar amarilleamiento de las hojas y la abscisión de las flores. Al igual que las frutas, muchas flores son sensibles al etileno, e incluso pequeñas cantidades de gas provocan un rápido marchitamiento. El etileno puede ser producido por elementos cotidianos como generadores eléctricos o cilindros de gas en instalaciones de almacenamiento o minoristas que pueden afectar la vida útil de la flor cortada.

 

Brotación

El etileno se encuentra en niveles más altos en el tejido del meristemo y es responsable de la germinación y enraizado, lo que da como resultado la brotación de los tubérculos de patata. Estas son el cuarto cultivo más importante y se almacenan en grandes cantidades, en contenedores o cajones apilados.

Las patatas se almacenan a bajas temperaturas y en espacios ventilados para prolongar el tiempo de almacenamiento y reducir la brotación, al reducir los niveles de etileno. Cuando los niveles de ventilación son bajos, las concentraciones de etileno en los cajones pueden aumentar y habrá una mayor brotación, lo que conduce a una pérdida de peso de los tubérculos.

La monitorización del etileno y la respiración puede controlar de manera efectiva la germinación y la pérdida de calidad en patatas que se almacenarán durante meses.

 

Sigue leyendo

 

Productos

Informaciones relacionadas