El control de calidad de los plátanos empieza durante la recepción en el almacén

Por Dennis E. Kihlstadius
Servicio Técnico para productos frescos

 

Uno de los pasos más importantes en cualquier proceso de maduración de fruta comienza con su recepción en el almacén o centro de distribución. A veces puede parecer poco importante, pero cuando no se realiza un control de calidad en esta etapa, la fruta dañada puede pasar inadvertida y, a menudo, producir pérdidas cuantiosas.

En general, los maduradores tienen algún tipo de proceso de control de calidad cuando reciben la fruta en las instalaciones. La mejor práctica es nunca aceptar bananos a temperaturas inferiores a 58 °F (14.4 °C). Se recomienda verificar la temperatura de la carga mediante registradores de datos. Si los plátanos se reciben a menos de 58 °F, pueden haber ocurrido daños por frío. Además, es importante que se realicen controles de calidad en varios bananos situdos en diferentes secciones del lote.

Una vez que el almacén ha aceptado la fruta, el primer control de calidad consiste en medir la temperatura de la pulpa mediante un termómetro de sonda digital. En segundo lugar, los plátanos deben ser cortados y olidos. Por gracioso que parezca, a la llegada, los plátanos deben tener un olor a pepino cuando se cortan. Si los plátanos son difíciles de pelar significa que la fruta está más verde.

El control de calidad visual abarca la redondez, longitud y forma general del plátano. Si el plátano tiene ángulos distintos o bordes, el plátano está menos maduro. A medida que el plátano se vuelve más redondo con ángulos menos definidos, se ha producido una maduración. El segundo indicador visual consiste en buscar un final de floración alargado. Si existe un extremo alargado, indica que el plátano no está tan maduro como debería. Finalmente, hay que analizar visualmente el color de las semillas y pulpa. Al cortar el plátano, el color de la pulpa y semillas debe ser fácilmente visible. Cuanto más amarilla sea la pulpa y más oscuras sean las semillas, más madura será la banana. Así, los maduradores pueden determinar mejor el estado de madurez del lote completo de bananos.

A continuación, los maduradores deben analizar el látex dentro de las pieles del plátano. Para ello, se recomienda utilizar un cuchillo para cortar el plátano por la mitad. Agarrando cada extremo con una mano, se debe apretar el plátano con fuerza hasta que salga el látex. Si hay poco látex, el plátano madurará más rápido. Una vez abierto el plátano, los responsable de almacén buscarán daños parciales o manchas vasculares dentro de la cáscara que indicarían daños por frío.

Antes de pasar a las siguientes etapas de maduración o desverdizado de los bananos, se deben realizar estos controles de calidad para determinar la madurez de la fruta. La cantidad de tiempo que se aplica etileno a los plátanos variará según los niveles de madurez de la fruta. Los controles de calidad y madurez realizados durante el proceso de recepción son necesarios para crear un plan de maduración efectivo para cada lote de fruta que recibe un madurador. Con la información obtenida de las herramientas de poscosecha, equipos, instalaciones, programas personalizados de exposición al etileno, temperatura, humedad relativa y gestión del CO2, se pueden utilizar para entregar palés de fruta perfectamente maduros a clientes de todo el mundo.

Fuente: HOW QUALITY CONTROL FOR BANANAS BEGINS AT THE WAREHOUSE»

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